La cata del vino puede desarrollarse desde una perspectiva sensorial holística, lo que aún puede hacer más complejo un proceso no fácil de manejar con objetividad. En los análisis organolépticos vamos considerando en cada una de sus fases las percepciones adquiridas empleando sentido a sentido y pocas veces consideramos como estas percepciones individuales pueden estar condicionadas por cómo influyen y se modulan unos sentidos sobre otros. La idea principal en este artículo es hablar del efecto sinestésico sobre la cata y ver cómo unos sentidos condicionan a otros y modifican las percepciones de acuerdo a estas combinaciones.

Cuando hablamos de una realidad parcial o de la existencia de realidades paralelas, nos referimos a cómo desciframos lo que nos rodea según los estímulos sean percibidos con múltiples combinaciones de receptores sensoriales. En el colegio nos enseñaron que hay cinco sentidos:oído, gusto, vista, tacto y olfato, pero en realidad hay más ¿Qué pasaría si al tocar una superficie con una textura determinada escuchásemos también un sonido o probáramos un vino distinto? ¿Cómo se vería el mundo sise nos entremezclaran los sonidos con los olores? ¿Qué pasaría si nos cambian el color del vino? La sinestesia es un fenómeno por el cual la percepción sensorial se da simultáneamente a través de dos o más sentidos diferentes, los cuales están interconectados a nivel neuronal. Por ejemplo, hay quienes al escuchar música también ven colores, mientras que otros asocian letras, números o nombres de personas a determinados colores o, incluso, olores. Pueden darse combinaciones de sentidos de todos los tipos, motivo por el cual existen muchos tipos diferentes de "realidades" y de emociones cuando las disfrutamos.

Queremos evaluar en este trabajo como la música, con diferentes ritmos, estilos, letras y contextos, puede modificar la transcripción numérica en la cuantificación de las percepciones sensoriales llevadas a cabo por catadores profesionales, que evaluaron los mismos vinos con músicas muy diferentes, como otros autores han demostrado. Investigadores de la Universidad Juan AgustínMaza en Mendoza (Luna Negri J.M et al.; 2020) realizaron un estudio donde evaluaron cómo diferentes estilos musicales (jazz, rock, pop y silencio) afectan la percepción sensorial de un vino malbec. Los resultados mostraron que el jazz redujo la percepción de astringencia y resaltó notas a chocolate y especias, el rock aumentó la percepción de astringencia y amargor, generando sensaciones de euforia y el pop equilibró la experiencia sensorial, mientras que el silencio resultó en una percepción menos armónica del vino.